Un camino con Luz

Escrito por Stella Maris Bermeo
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En su recorrido por Cauca, Putumayo y Caquetá la señora Luz ha hecho honor a su nombre. Incansable como el sol que a todas y todos da, desborda a diario su energía para quien la necesite. A su paso ha ido dejando huella en todas las personas que se ha cruzado y los lugares que ha habitado: ayudas a familias desplazadas, comedores infantiles, cupos para estudiar, uniformes, kits escolares, puesto de salud, escuela, huertas caseras, remesas para adultas y adultos mayores, gestión para viviendas, capacitaciones, mercados, citas médicas, escucha, consuelo, compañía, alegría, apoyo.

“Me ha gustado mucho trabajar con las comunidades, con niños, mujeres  y ancianos. Mi padre nos abandonó muy tiernos, vendió la finca, le dijo a mi madre que con lo que la vendía compraba otra, y hasta hoy, nunca más en la vida lo volvimos a ver. Mi madre trabajó mucho para criarnos, no tuve una niñez de un muñeco, un regalo de navidad. Sufrí y ahora lo veo en otras personas. Entonces por eso me ha dado una fatiga por ejemplo de que los niños tengan algo, comida, estudio, cortes de pelo, detallitos, zapatos…

Con las mujeres también he luchado bastante, cuando uno puede apoyar yo trato de ayudarles. A mí me gusta hablar con ellas, trabajar, me cuentan tristezas, yo las animo, que tenemos que hacer algo; presto mi casa para que se hagan las cosas, me nace, quiero que mejoren, que se sientan diferentes, contentas. Toda la vida me nace y me nació servir a la humanidad, ese es mi pensamiento, ese es mi vivir.”

Algunas comunidades son afortunadas por contar con estos haces de luz,  mujeres que como ella saben compartir lo que tienen y están dispuestas a colaborar con las y los demás. Aquellas que se convierten en puentes donde hay vacíos que no alcanzan a llenar la capacidad y obligaciones del estado.

En muchos de esas ausencias ha estado iluminando con toda su potencia Luz María Escobar Hoyos, Mujer revelada, por el cuidado entre mujeres.

11-Luz M Escobar con texto mini