A mano limpia

Escrito por Stella Maris Bermeo
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Con la misma sabiduría con que sus manos aran la tierra para cultivar el alimento, un grupo de mujeres rurales, aran las bases de una sociedad machista, para edificar relaciones basadas en la equidad y respeto por sus derechos.

Seis emprendedoras que desde el año 2010 decidieron formarse y asociarse en ASOHORSAN, Asociación de mujeres productoras de hortalizas de Santuario. Ellas tienen una huerta colectiva en la que aprenden cómo cuidarla, cómo producir y reflexionan sobre su práctica como acto  vital:

“Trabajamos tres veces a la semana, nos distribuimos en hacer abono, limpia, siembra, pero también tenemos espacio para conversar y al mismo tiempo nos divertimos todas y reflexionamos que éstas actividades por sencillas que sean son de impacto en la sociedad… hemos aprendido a compartir, algo bonito de este grupo es que somos unidas y todas somos comprensibles con las compañeras”.

Las mujeres que siembran alimentos con principios agroecológicos en el territorio amazónico están realizando un acto de cuidado y resistencia contra las diversas formas de violencia, maneras alternativas para  hacer habitable y sostenible la vida:

“Estamos trabajando y luchando cada día para obtener una buena y mejor calidad de vida familiar. Estamos aprendiendo que tenemos derecho al desarrollo como mujeres y por eso sembramos”

Porque se reconoce a mujeres que se agrupan para gestar cosechas en sus patios, a las que abonan el largo surco hacía la seguridad y soberanía alimentaria…ellas con su ejemplo están acá revelándose…por el cuidado entre mujeres.

10-Asohorsan con texto mini