Mujeres en Círculos

Escrito por Stella Maris Bermeo
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“Desbaratada, como rompecabezas,
me rehago,
Busco en los escombros y construyo el universo,
Y otra vez,
enciende la mañana, entre la esperanza y la locura
el resplandor prodigioso de una aurora boreal”.
Aurora García Rivas.

Floralba Rojas, se pone su mejor pinta, se echa rubor, se peina, toma su cuaderno, se tercia el bolso y sale todos los lunes sin falta a una cita.  Ahí en casa de una amiga en Ciudadela Siglo XXI la esperan treinta mujeres más, que como ella han logrado ganarle a la cotidianidad una tarde para su bienestar.

Floraba y sus compañeras  tienen algo en común: han sido afectadas por el conflicto armado, han  perdido sus bienes, su tierra y seres queridos. En sus cuerpos están las marcas de horrores que deja el desplazamiento forzado. Sus vidas sin color han exigido pintarse de esperanza. Por ello las mujeres desde su propia fuerza, hacen círculos, espacios de confianza, conexión y encuentro de la profundidad de la esencia femenina. Son un espejo en el que cada una se ve reflejada, un ritual sagrado que  carga de energía, un hablar desde la necesidad y un escuchar desde la sororidad.

“Nosotras en el círculo venimos comprendiendo con la historia de vida  de cada una, que el  dolor que uno tiene no es único que otras también lo viven  y al escucharnos descansamos, al ponerle color cuando pintamos, es como transformar ese dolor, nos sanamos, juntas nos damos cuenta que sabemos mucho, que tenemos como salir adelante y nos animamos”

Las mujeres cuentan con la capacidad única de acompañarse y conectarse desde lo intuitivo, cuando se juntan alrededor de la palabra, y con la convicción de armar red, se genera algo muy poderoso, como si las matrices se unieran para aprender y contenerse unas a otras.

“Nos reunimos 3 horas a la semana los lunes,  nos orientan en reflexiones sobre la vida, sobre los derechos sexuales y reproductivos, sobre las pérdidas; hemos aprendido a perdonar y a conocer las rutas para exigir nuestros derechos, derechos que el gobierno nos debería garantizar”

Conjurar el miedo con la danza,  música,   pintura,  relatos y cuentos; exorcizar el silencio obligado con el canto, la oración, la escritura de los deseos y sueños, ahuyentar la guerra encontrando la paz en su interior es lo que ha permitido a Floralba  seguir poniendo color en sus mejillas y caminar cada lunes hacía su círculo.

A todas las mujeres que como hilanderas sostienen en sus manos el hilo con el que tejen su propio destino…  ellas, las de los círculos, están aquí en Mujeres reveladas… por el cuidado entre mujeres.

9-Floralba Rojas con texto mini