Presentación

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Escrito por Stella Maris Bermeo

Según el periódico feminista Mujeres en red, en Colombia el conflicto armado ha desplazado alrededor de 4 millones de personas, de ellas el 56% son mujeres y el porcentaje aumenta a más del 70% si incluimos a sus hijas. Hay una feminización del desplazamiento en el mundo y millones de mujeres colombianas viven en el presente sin políticas públicas del estado y con una permanente violación a sus derechos humanos.

Caquetá está entre los cinco departamentos con mayor índice de violencias basadas en género según, La Alta consejería para la Mujer y el Ministerio de Justicia1 , lo que debería generar una alerta en el gobierno local, Departamental y Nacional sobre la efectividad en el  cumplimiento de garantizar los derechos de las mujeres, evaluar el impacto de la aplicación de la Ley 1257 de 2008, Ley de No violencia contra las mujeres; así como trabajar más fuertemente en diversas estrategias que apunte a cerrar las brechas de la inequidad entre hombres y mujeres.

Corpomanigua “Tejiendo Amazonía por la vida”  a través del Proyecto Gestoras de Vida y Paz, financiado por FOS- Colombia - Fondo para la Sociedad civil colombiana por la Paz, los derechos Humanos y la Democracia-, viene apostando al logro del reconocimiento de las mujeres como sujetas de derechos y a que  servidores, servidoras y comunicadoras, comunicadores apoyen su empoderamiento para participar activamente como ciudadanas en escenarios comunitarios y locales como contribución a la construcción de paz  con enfoque de género.

Mujeres reveladas busca hacer un reconocimiento a aquellas que vienen caminando en clave de paz, mujeres anónimas que desde la cotidianidad  abren caminos  y posibilidades  para mejorar sus propias vidas y las de sus comunidades; ya sea en la exigibilidad de derechos, propiciando ambientes de convivencia, de participación, aportando a la tramitación y  negociación de los conflictos o desde los saberes en la medicina tradicional, la educación, el cuidado, la solidaridad y sororidad.

Mujeres que a pesar de haber sido golpeadas por el conflicto armado y ser  sobrevivientes de violencias basadas en género, han encontrado maneras de reinventar la vida y hacerla florecer.

Mujeres indígenas, mestizas, jóvenes, mayores, obreras, campesinas… nacidas acá o allá en la geografía colombiana…ellas están revelándose en esta muestra de doce imágenes que Corpomanigua  trae para usted.

Agradecimiento a todas las mujeres participantes de los círculos de reflexión que acompaña el Proyecto Gestoras de Vida y paz en Cartagena del Chairá, La Montañita, Santuario y Florencia. Especialmente a las que participaron en esta muestra fotográfica, que se animaron a compartir parte de sus historias de vida y pusieron sus fragmentos tal cual se pueden leer en la exposición.

Una producción del equipo GESTORAS DE VIDA Y PAZ.      

Coordinación de proyecto: Stella Maris Bermeo Bahos.
Equipo: Francis Andrea Cruz, Ivonne Robles, Rubén D. Romero. Oscar Paz y José María Trochez.
Fotografías: Paula Jimena López Gómez.
Foto: Ernestina Muchavisoy: Juan Sebastián Meneses.
Director Ejecutivo Corpomanigua: Raúl Sotelo Díaz.

1 El Líder, Diario caqueteño, edición del 13 de Febrero de 2012

Mujer Luz

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Escrito por Stella Maris Bermeo

Estas son las manos  que palpan el vientre, encuentran la cabeza y enderezan al niño o la niña, cuando viene mal. Estas manos que transmiten serenidad y fuerza a la mujer, mientras su cuerpo se abre, y después le ofrecen agüita de canela o prontoalivio. Estas manos que brindan una pizca de miel al recién nacido, para que éste sea su primer sabor del mundo.  Estas manos que dan luz, la luz de la vida.

“Pues a mí me gusta atender partos porque me gusta recibir los niños y las niñas para contemplarlos y quererlos, me gusta ser solidaria pues en el campo no hay médicos y si uno no ayuda muchas mujeres podrían morir”.

Sobanderas y parteras tradicionales. Se les conoce también como matronas, comadronas entre otras, y se les puede definir como mujeres sabias que cuentan con las habilidades, conocimientos y capacidades específicas para atender a la madre durante la gestación el parto y el cuidado posparto.

Ella es Argemira García Rengifo,  Mujer revelada… por el cuidado entre mujeres.

1-Argemira Garcia Rengifo con texto mini

Lucha libre

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Escrito por Stella Maris Bermeo

4:30 de la mañana, armada con un cuchillo muy afilado, un delantal, un gorro, sus saberes y muchas verduras, cada madrugada Marleny se alista para salir a dar la pelea por su autonomía. La necesidad y determinación de ganar sus propios ingresos le han permitido tomar sus decisiones respecto a quién quiere ser y cómo quiere vivir su vida. A diario se enfrenta con rivales muy fuertes: creencias culturales, que la mayoría no cuestiona, según las cuales el trabajo no remunerado de las mujeres no vale y sólo le corresponde a ellas, ideas equívocas que nos hacen creer como normal el hecho de que quien maneja el dinero controla, es dueño del otro  o de la otra y tiene derecho a maltratar.

 “…los momentos que he tenido en mi vida me han enseñado que toda mujer sea negra, mestiza, blanca o indígena, puede ser una mujer autónoma, independiente, dueña de sus propias decisiones e ideas…
Hoy en día desempeño un trabajo del cual me siento muy orgullosa,  tengo mi propio espacio, comparto todos los días con diferentes personas. Trabajo en la galería, elaboro con mis manos ensaladas y verduras picadas listas para el consumo. Empecé con esta idea porque un día me di cuenta que para salir a cualquier lado, tenía que pedirle dinero a mi marido y si a él no le parecía que fuera que porque iba a gastar plata y no había disponible para gastar entonces no podía salir”.

Por el combate diario de muchas mujeres, Marleny Sánchez Hoyos, Mujer revelada por el cuidado entre mujeres.

2-Marleny Sanchez Hoyos con textos mini

Cartas sobre la mesa: asuntos de Paz.

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Escrito por Stella Maris Bermeo

“Nosotras no pasábamos de ser unas mujeres que iban de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, hasta que a través del Diplomado Participaz “Participación para la paz con perspectiva de género”, tomamos conciencia de nuestro lugar como mujeres en la construcción de paz y creamos la Mesa de Mujeres amor y Paz, con el objetivo de trabajar contra las violencias que nos afectan y participar en las políticas públicas locales.”

Diez mujeres hicieron la Mesa con desvelos y dudas, también con certidumbres y envueltas en buenos propósitos; se sentaron y barajaron su destino: trocaron silencios por palomas de voces que vuelan hoy y movilizan acciones entre las mujeres de Cartagena del Chairá e interlocutan con las instituciones públicas en defensa de sus derechos.

Mujeres con sonrisas que cubren el horizonte, que balbuceantes dijeron: yo existo, que desafiantes dijeron: yo puedo, que seguras de sí mismas, dijeron: yo transformo.

Una a una pone las cartas sobre la mesa,  crean otro mundo posible. Ellas son Mujeres reveladas… por el cuidado entre mujeres.

3-Mesa de mujer amor y paz con texto mini

Por fin tiempo para las palabras

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Escrito por Stella Maris Bermeo

Después de dedicar la vida a su familia, su madre, sus hijas e hijos, a muchos trabajos y luchas por sobrevivir, la señora Gladys a los  58 años de edad, se ha podido dar el regalo del encuentro con las palabras. Desde los ocho años, cuando perdió a su padre, tuvo que ponerse a trabajar con la mamá hermanas y hermanos para subsistir y no pudo ir a la escuela. Hoy orgullosa muestra sus cuadernos impecables con las planas de sus primeras letras, sin tachones, ni borrones, sin esquinas de cuaderno dobladas, hechas todas con gran cuidado y dedicación.

“Saco la mesa para afuera para estudiar, que por medio del estudio me doy cuenta que el mundo es bello y para ver si arreglamos el país. Los niños se me arriman y me dicen que por qué estudio tan vieja y yo les digo niños para estudio no hay edad”.

Ahora Gladys con este nuevo poder y una gran alegría en su rostro, cuenta su pasado y presente, con su letra y a su manera, dueña de sus sueños, su derecho y su libertad. Con las manos que desde niña han cocinado, limpiado, curado, cosido, sembrado, enseñado, es ahora la escritora de su propia historia.

Gladys Gutiérrez, Mujer revelada, por el cuidado entre mujeres.

4-Gladys Gutierrez con texto mini

Sinchi Warmi

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Escrito por Stella Maris Bermeo

En lengua inga: “Sinchi”  quiere decir: fuerte y “Warmi”: mujer; así es Ernestina Muchavisoy, ingana de 43 años, una mujer fuerte, con el indomable coraje de la vida, que se levanta una y otra vez sobre su propia adversidad para derrotar los odios.

Tuvo fuerza para caminar de Putumayo a Caquetá, después de recoger el cuerpo de su esposo asesinado por “equivocación”, después de perderlo todo; en su andar sólo traía recuerdos,  en cada paso a sus pacientes, a los que ayudaba como promotora de salud. Llegó con sus tres hijos a Florencia y ahí entre soledades encontró una buena tarde a un círculo de mujeres que le dio más fuerzas para  continuar.

“…Podemos defendernos y compartirnos muchas experiencias de las demás, hay otras mujeres que han sufrido dolores y tristezas  como uno los ha tenido, es muy hermoso compartir porque de esa manera nos desahogamos, descansamos el alma, lloramos, jugamos, reímos con todas”

Desde su círculo de mujeres no ha dejado de caminar… la vimos, por las calles de Florencia, levantando sus manos y su voz, exigiendo dignidad,  el 25 de Noviembre día de la no violencia contra la Mujer.

“Fue muy bonito porque mientras caminábamos la gente salía a preguntar ¿esto de qué se trata? ¿Qué celebran?, ¿por qué marchan?, yo contestaba: estamos marchando contra la violencia que hay sobre la mujer, estamos cansadas de que violen nuestros derechos y de tanta injusticia.”

Ella es una Warmi que susurra y toma un poco de poder…hoy está frente a usted en Mujeres reveladas… por el cuidado entre mujeres.

5-Ernestina Muchavisoy con texto mini

Hacedoras de espacios

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Escrito por Stella Maris Bermeo

“Esto que hemos hecho no nos lo creemos! porque las mujeres no tenemos tiempo. Tenemos trabajo, esposo,  hijos y un miedito a hablar delante de la gente”

¿Cómo y por qué se organizan las mujeres en una comunidad? No hay secretos, no hay recetas, sólo basta una pizca de conciencia por el bien común, un poco de solidaridad por los otros y otras, toneladas de fuerza para acceder al poder local y valentía para atreverse a soñar, y hacer alharaca con esos sueños hasta que tengan eco, se vuelvan bases, techo, puertas, se transformen en un lugar habitable donde sentarse a  conversar. Así sucedió en el Barrio El Timy de Florencia.

“Nos volvimos arquitectas, maestras, ingenieras, obreras, estuvimos desde cargando ladrillo, hasta pegando el techo, nosotras pudimos, junto con niños, niñas, jóvenes, hombres, ser una sola fuerza para tener un lugar para todos y todas, acá las mujeres tomamos un papel importante en la vida comunitaria y así seguirá siendo.”

Las mujeres del círculo Mupaz “mujeres organizadas por el bienestar y la paz”  en compañía de la Junta de Acción Comunal del barrio El Timy y con el acompañamiento del Proyecto Cosechando Vida de Corpomanigua financiado Por Diakonie Alemana, además del apoyo y gestión recibida de La Agencia de la ONU para los Refugiados ACNUR, lograron movilizar la participación comunitaria y construir un espacio para  el encuentro y de protección para sus hijos e hijas, como es la caseta comunitaria.

Conocer esos territorios femeninos que se acorazan en los barrios, reconocer la fuerza de cómo desde el anonimato las mujeres hacen de lo imposible lo posible es lo que invita a seguir revelando a las mujeres como ciudadanas y protagonistas de historias colectivas, por ello están aquí en Mujeres reveladas… por el cuidado entre mujeres.

6-Mupaz con texto mini

Háblame a los ojos

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Escrito por Stella Maris Bermeo

Marta Rocío Ramírez de 45 años de edad, tiene en sus manos el poder de comunicar, enseñar y comprender a su hija Yisel Paola Vargas, quien es sorda desde su nacimiento. Yisel cuenta con 22 años de edad y cursa el quinto semestre de sicología en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD.

“Supe que la única manera de que mi hija accediera a la educación, era convirtiéndome  en su intérprete. Aprendí el lenguaje de señas para ayudar a los más invisibles, pues en un mundo de discriminación no se espera ayuda de nadie”

Las mujeres sordas tienen un doble código de silencio, están en desventaja frente a otros grupos de mujeres, son más vulnerables a abusos, y encuentran más dificultades de acceso a la información, a la educación, al desarrollo pleno. El camino de Martha para llegar hoy al quinto semestre de psicología con su hija, fue muy largo:

“Vivíamos en vereda Nupias, bien abajo de Cartagena del Chairá. Caminábamos desde mi vereda hasta el río, montábamos veinte minutos en canoa y otra hora a pie desde donde nos dejaba la canoa a la escuela. Así estudiamos el 6° y 7°, 8° y 9°, luego vivimos la tragedia de la muerte de mi esposo, fuimos desplazados a Cartagena del Chairá y el estudio era una meta que nos ayudaba a salir adelante…terminamos el bachillerato.”

Las manos de esta mujer campesina hablan, se contonean, danzan, gritan, dan notas y dibujan un alfabeto que la mayoría desconoce; desde ahí hablándole a su hija a los ojos, contándole como suena de lindo la palabra “azul”, la palabra “Amor”  o la palabra “alegría” ella, Martha, se hizo voluntaria para enseñarle a otras personas a comunicarse y que sepan que se puede vivir en este mundo siendo distintos. Ahora da clases en la escuela Primero de Agosto de la Ciudadela Chairense, enseña a sus alumnas y alumnos sordos derechos humanos, a valorarse, a cuidarse y proyectarse como personas de desarrollo en su sociedad.

7-Martha Rocio Ramirez con texto senas

…por el cuidado entre mujeres.

7-Martha Rocio Ramirez con texto mini

Encender antorchas

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Escrito por Stella Maris Bermeo

Han decidido encender la vida juntas desde sus múltiples generaciones y diferencias, quinientas mujeres en Caquetá han hecho este recorrido como  asociación,  compartiendo una puesta en común por el disfrute pleno de sus derechos, los que aún no se tienen y los que se han conquistado en esta travesía.

Asomucic, Asociación de mujeres campesinas e indígenas del Caquetá vienen trabajando desde hace varios años en la defensa de los derechos de las mujeres. Lo han hecho desde ser cofundadoras del Concejo Comunitario de mujeres de Florencia, hasta pasar por la elaboración de agendas ciudadanas, integrar el Concejo Departamental de Planeación, Concejo de Paz y ser parte de la construcción de la Política Pública  Nacional. Escenarios públicos en los que buscan reivindicar derechos sociales, económicos, políticos y culturales de las mujeres campesinas e indígenas.

“Para nosotras como Asomucic es fundamental, los ejercicios de análisis y reflexiones permanentes alrededor de nuestra posición como mujeres sujetos de derechos, como organizaciones que queremos transformar las realidades que nos afectan, como actoras importantes para el desarrollo de nuestras comunidades y municipios, como mujeres que queremos aprender cada día, ganar espacios para participar y vivir una ciudadanía plena.”

En este camino, Judith Aristizábal, Carmen Lucía López, Diana Milena Ortega, Olga Lucía Díaz, Erika Charry y Eidy Murcia, junto con sus otras compañeras han encendido antorchas como símbolo de iluminación para las nuevas generaciones, han abierto ventanas por donde se asoman las hijas pequeñas de los sueños de Asomucic, al sol de un tiempo presentido.

Mujeres indígenas y campesinas que tanto requieren gozar de sus derechos, tienen la llama viva y encendida.  Son Mujeres reveladas… por el cuidado entre mujeres.

8-Asomucic con texto mini

Mujeres en Círculos

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Escrito por Stella Maris Bermeo

“Desbaratada, como rompecabezas,
me rehago,
Busco en los escombros y construyo el universo,
Y otra vez,
enciende la mañana, entre la esperanza y la locura
el resplandor prodigioso de una aurora boreal”.
Aurora García Rivas.

Floralba Rojas, se pone su mejor pinta, se echa rubor, se peina, toma su cuaderno, se tercia el bolso y sale todos los lunes sin falta a una cita.  Ahí en casa de una amiga en Ciudadela Siglo XXI la esperan treinta mujeres más, que como ella han logrado ganarle a la cotidianidad una tarde para su bienestar.

Floraba y sus compañeras  tienen algo en común: han sido afectadas por el conflicto armado, han  perdido sus bienes, su tierra y seres queridos. En sus cuerpos están las marcas de horrores que deja el desplazamiento forzado. Sus vidas sin color han exigido pintarse de esperanza. Por ello las mujeres desde su propia fuerza, hacen círculos, espacios de confianza, conexión y encuentro de la profundidad de la esencia femenina. Son un espejo en el que cada una se ve reflejada, un ritual sagrado que  carga de energía, un hablar desde la necesidad y un escuchar desde la sororidad.

“Nosotras en el círculo venimos comprendiendo con la historia de vida  de cada una, que el  dolor que uno tiene no es único que otras también lo viven  y al escucharnos descansamos, al ponerle color cuando pintamos, es como transformar ese dolor, nos sanamos, juntas nos damos cuenta que sabemos mucho, que tenemos como salir adelante y nos animamos”

Las mujeres cuentan con la capacidad única de acompañarse y conectarse desde lo intuitivo, cuando se juntan alrededor de la palabra, y con la convicción de armar red, se genera algo muy poderoso, como si las matrices se unieran para aprender y contenerse unas a otras.

“Nos reunimos 3 horas a la semana los lunes,  nos orientan en reflexiones sobre la vida, sobre los derechos sexuales y reproductivos, sobre las pérdidas; hemos aprendido a perdonar y a conocer las rutas para exigir nuestros derechos, derechos que el gobierno nos debería garantizar”

Conjurar el miedo con la danza,  música,   pintura,  relatos y cuentos; exorcizar el silencio obligado con el canto, la oración, la escritura de los deseos y sueños, ahuyentar la guerra encontrando la paz en su interior es lo que ha permitido a Floralba  seguir poniendo color en sus mejillas y caminar cada lunes hacía su círculo.

A todas las mujeres que como hilanderas sostienen en sus manos el hilo con el que tejen su propio destino…  ellas, las de los círculos, están aquí en Mujeres reveladas… por el cuidado entre mujeres.

9-Floralba Rojas con texto mini

A mano limpia

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Escrito por Stella Maris Bermeo

Con la misma sabiduría con que sus manos aran la tierra para cultivar el alimento, un grupo de mujeres rurales, aran las bases de una sociedad machista, para edificar relaciones basadas en la equidad y respeto por sus derechos.

Seis emprendedoras que desde el año 2010 decidieron formarse y asociarse en ASOHORSAN, Asociación de mujeres productoras de hortalizas de Santuario. Ellas tienen una huerta colectiva en la que aprenden cómo cuidarla, cómo producir y reflexionan sobre su práctica como acto  vital:

“Trabajamos tres veces a la semana, nos distribuimos en hacer abono, limpia, siembra, pero también tenemos espacio para conversar y al mismo tiempo nos divertimos todas y reflexionamos que éstas actividades por sencillas que sean son de impacto en la sociedad… hemos aprendido a compartir, algo bonito de este grupo es que somos unidas y todas somos comprensibles con las compañeras”.

Las mujeres que siembran alimentos con principios agroecológicos en el territorio amazónico están realizando un acto de cuidado y resistencia contra las diversas formas de violencia, maneras alternativas para  hacer habitable y sostenible la vida:

“Estamos trabajando y luchando cada día para obtener una buena y mejor calidad de vida familiar. Estamos aprendiendo que tenemos derecho al desarrollo como mujeres y por eso sembramos”

Porque se reconoce a mujeres que se agrupan para gestar cosechas en sus patios, a las que abonan el largo surco hacía la seguridad y soberanía alimentaria…ellas con su ejemplo están acá revelándose…por el cuidado entre mujeres.

10-Asohorsan con texto mini

Un camino con Luz

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Escrito por Stella Maris Bermeo

En su recorrido por Cauca, Putumayo y Caquetá la señora Luz ha hecho honor a su nombre. Incansable como el sol que a todas y todos da, desborda a diario su energía para quien la necesite. A su paso ha ido dejando huella en todas las personas que se ha cruzado y los lugares que ha habitado: ayudas a familias desplazadas, comedores infantiles, cupos para estudiar, uniformes, kits escolares, puesto de salud, escuela, huertas caseras, remesas para adultas y adultos mayores, gestión para viviendas, capacitaciones, mercados, citas médicas, escucha, consuelo, compañía, alegría, apoyo.

“Me ha gustado mucho trabajar con las comunidades, con niños, mujeres  y ancianos. Mi padre nos abandonó muy tiernos, vendió la finca, le dijo a mi madre que con lo que la vendía compraba otra, y hasta hoy, nunca más en la vida lo volvimos a ver. Mi madre trabajó mucho para criarnos, no tuve una niñez de un muñeco, un regalo de navidad. Sufrí y ahora lo veo en otras personas. Entonces por eso me ha dado una fatiga por ejemplo de que los niños tengan algo, comida, estudio, cortes de pelo, detallitos, zapatos…

Con las mujeres también he luchado bastante, cuando uno puede apoyar yo trato de ayudarles. A mí me gusta hablar con ellas, trabajar, me cuentan tristezas, yo las animo, que tenemos que hacer algo; presto mi casa para que se hagan las cosas, me nace, quiero que mejoren, que se sientan diferentes, contentas. Toda la vida me nace y me nació servir a la humanidad, ese es mi pensamiento, ese es mi vivir.”

Algunas comunidades son afortunadas por contar con estos haces de luz,  mujeres que como ella saben compartir lo que tienen y están dispuestas a colaborar con las y los demás. Aquellas que se convierten en puentes donde hay vacíos que no alcanzan a llenar la capacidad y obligaciones del estado.

En muchos de esas ausencias ha estado iluminando con toda su potencia Luz María Escobar Hoyos, Mujer revelada, por el cuidado entre mujeres.

11-Luz M Escobar con texto mini

Puertas para abrir

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Escrito por Stella Maris Bermeo

Había una vez unas mujeres curiosas, alegres, con ideas, con muchas ganas de transformar su realidad y la de su comunidad, a veces también con dudas y traspiés, pero a pesar de esto, había una vez un barrio con una pequeña biblioteca que tiene hoy deseos de renacer.

Un libro abierto es una puerta, una ventana, un puente, una brújula, unas alas… es una posibilidad para el encuentro y el goce en el Barrio Restrepo de Florencia, Caquetá. Ahí tres mujeres se unen una tarde a la semana, abren un libro, leen, viajan y sueñan con abrir puertas para que otras compartan el maravilloso mundo de la lectura. Ahí un día gris toma color, los sueños desdibujados toman forma, se viaja sin tiquete o pasaporte a otros lados del mundo. Sin embargo la biblioteca comunitaria compuesta por menos de 200 libros, requiere apoyo y cuidado, promoción y orientación a estás soñadoras.

“…soñamos con una sala de internet, noches de películas, más libros …hacer obras de teatro con jóvenes y niños, y concientizar sobre lo importante que es tener una biblioteca en nuestra comunidad.
También queremos alfabetizar mujeres, ya que han sido vulnerados nuestros derechos, y somos maltratadas por la violencia o por las parejas. Para que salgamos de la cotidianidad, para que seamos reconocidas como mujeres y no nos vean como objetos sexuales”.

Las historias de la vida comunitaria se escriben, se leen, se construyen, pero también se visitan y se viven de cerca. Usted está invitado, invitada a revelar ésta personalmente, allí se podrá encontrar con certeza, con Blanca Galvis y Usnid López, Mujeres reveladas, por el cuidado entre mujeres.

12-Blanca Galvis Usnid Lopez con texto mini